Chokao 2026: cacao muestra su potencial y relevancia también con el arte | Economía | Noticias



A la entrada del Centro de Convenciones de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), en Samborondón, el murmullo de los negocios cacaoteros se mezcló con el sonido metódico del formón. Tomás Jácome, de 75 años, permanecía sentado con la mirada fija en un relieve de madera. Con la paciencia de quien ha dedicado su vida al oficio artístico desde la década de 1970, daba forma a las vetas, hojas y mazorcas de un árbol de cacao.

Los asistentes a la jornada inaugural de la feria Chokao 2026, que se desarrolla hasta el 27 de agosto, se detenían a observarlo trabajar minuciosamente. Frente a su mesa de trabajo exhibía también otras obras talladas, como casas antiguas de la costa, haciendas y edificaciones del Guayaquil de antaño.

Su trabajo en vivo respondía a un aprendizaje adquirido de expositores europeos, una técnica para hacer notar que detrás de la obra existe la labor directa del artista. Un visitante de Estados Unidos que pertenece al ámbito universitario adquirió el cuadro de cacao aún sin finalizar, por lo que Jácome continuó tallando en el lugar para entregarlo concluido.

Es una forma de visibilizar el arte, la artesanía y la identidad cultural vinculada al origen del grano en Ecuador.

El diseñador industrial quiteño Diego Carrasco, representante de la marca Casa Artesana y con 25 años de trayectoria en la artesanía, llevó una propuesta orientada a integrar la historia y la cultura a la cadena productiva del cacao, tras identificar en años anteriores la falta de representación artística en el certamen comercial.

Entre sus piezas destacó la reproducción número 123 de la botella antropomorfa de la cultura Mayo-Chinchipe hallada en Palanda, artefacto arqueológico que evidencia el uso milenario del cacao. Las 122 reproducciones anteriores elaboradas en su taller están distribuidas en instituciones internacionales, museos como el Smithsonian y el MoMA -Museum of Modern Art-, en sedes diplomáticas en Bélgica, Dubái y Abu Dabi.

Su exhibición incluyó además piezas inspiradas en la cultura Valdivia y una línea de joyería fina en cerámica de baja temperatura —quemada a 1.100 grados centígrados— decorada con acabados en esmalte y láminas de pan de oro, plata y cobre.

Diego Carrasco, representante de la marca Casa Artesana, expuso una propuesta orientada a integrar la historia y la cultura a la cadena productiva del cacao. Foto: Peter Tavra Franco

Y anunció el desarrollo de una línea utilitaria elaborada a partir del aprovechamiento de residuos orgánicos de la fruta, tales como cáscaras y mucílagos deshidratados, estimando que más del 75 % de la materia prima del cacao suele descartarse al comercializar únicamente el grano. Mediante la mezcla de estos subproductos, su taller ha formulado una pasta moldeable y solidificable para crear trofeos, accesorios corporativos y elementos decorativos.

Por su parte, el artista plástico y gestor cultural guayaquileño Marcos Ribadeneira presentó por primera vez su serie pictórica titulada Origen. La colección abarca obras de corte figurativo-histórico basadas en investigaciones arqueológicas sobre los vestigios de ADN de cacao descubiertos en la Amazonía ecuatoriana, los cuales datan de aproximadamente 3.500 años a. C., así como las evidencias de uso e intercambio en la cultura Valdivia.

Marcos Ribadeneira presentó por primera vez su serie pictórica titulada ‘Origen’. La colección abarca obras de corte figurativo-histórico basadas en investigaciones arqueológicas sobre los vestigios de ADN de cacao descubiertos en la Amazonía ecuatoriana. Foto: Peter Tavra Franco

Ribadeneira, con 15 años de trayectoria profesional, combinó la representación plástica con recursos tecnológicos para reconstruir los procesos ancestrales de fermentación, secado y consumo de bebidas. Las obras permanecen en exhibición para el público con proyección a ser puestas a la venta al cierre del evento y trasladadas posteriormente a muestras en sedes consulares en el exterior.

Análisis de mercado, desafíos climáticos y proyecciones sectoriales

A la par de las muestras culturales, la agenda de Chokao 2026 abordó en su componente técnico y científico los factores económicos, la variabilidad climática y las exigencias internacionales que atraviesa el sector cacaotero ecuatoriano.

Iván Ontaneda, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao), abrió el ciclo de conferencias con una disertación sobre el estado actual y las proyecciones de la producción nacional.

Destacó la posición del país en el mercado global, subrayando que el precio pagado al productor local a nivel de finca equivale aproximadamente al 92 % del precio del mercado de futuros de Nueva York. El directivo enfatizó que la competitividad del cacao ecuatoriano se fundamenta en la consistencia de sus procesos de poscosecha y fermentación, más allá de la obtención de certificaciones privadas.

En materia de rendimiento y desarrollo técnico, Ontaneda expuso los avances registrados en el volumen exportado en los últimos años: 360.000 toneladas en 2021; 414.000 toneladas en 2022; 471.000 toneladas en 2024; y un registro histórico de 600.000 toneladas alcanzado al cierre de 2025, crecimiento atribuido al incremento de la productividad por hectárea y no al aumento del área sembrada.

No obstante, las cifras comparativas del primer semestre de 2026 reflejan un ajuste en los volúmenes. Entre enero y julio de 2025 se exportaron 290.000 toneladas, mientras que en el mismo periodo de 2026 las ventas al exterior sumaron 274.000 toneladas, lo que representa una reducción del 8 %. Ontaneda atribuyó esta contracción a las variaciones térmicas y climáticas asociadas al fenómeno del Niño.

Iván Ontaneda, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao), ofreció una disertación sobre el estado actual y las proyecciones de la producción nacional. Foto: Peter Tavra Franco

Según datos de campo expuestos durante la conferencia, en agosto del año previo se registraron rangos de temperatura entre los 22 y los 36 grados centígrados (una brecha de 14 puntos), en comparación con el rango habitual de 16 a 24 grados centígrados. Esta fluctuación ha generado estrés fisiológico en las plantaciones, favoreciendo el desarrollo de fitopatologías como la monilia.

A pesar de estas condiciones, Anecacao mantiene una proyección de cierre para el año calendario 2026 situada en las 600.000 toneladas, con una meta proyectada a largo plazo de 800.000 toneladas para el año 2028.

En el ámbito de las normativas de acceso a mercados, se debatió la adecuación de la industria ecuatoriana al Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), señalándose un nivel de alineación del 90 % en la cadena exportadora en parámetros de no deforestación, trazabilidad ambiental y ausencia de trabajo infantil.

Respecto de la evolución del mercado de commodities, Ontaneda analizó los problemas estructurales en la oferta de los principales países productores de África Occidental (Ghana y Costa de Marfil), circunstancia que ha desplazado la atención de la industria global hacia los orígenes sudamericanos. En cuanto a las cotizaciones bursátiles, se estimó que tras las alzas históricas que alcanzaron los $ 12.000 por tonelada —afectando temporalmente la demanda de la industria procesadora—, los precios internacionales podrían estabilizarse en un rango competitivo de entre $ 4.000 y $ 6.000 por tonelada. (I)



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