
Luego de dos años y nueve meses de su captura en Turquía, el nombre del albanés Dritan Rexhepi, uno de los principales cabecillas de la mafia albanesa, vuelve a generar noticia por la captura de ocho funcionarios públicos que habrían integrado una red para beneficiarlo en Ecuador.
En 2015, el extranjero, conocido en Europa como el Rey de la Cocaína, ya había sido condenado por narcotráfico en Ecuador, luego de haber sido capturado en el operativo antidrogas denominado Balcanes.
En prisión, según indagaciones de las autoridades, él mantenía sus actividades ligadas al narcotráfico bajo el comando de la denominada Kompania Bello, que se concentraba en el envío de droga entre Sudamérica y Europa para despacharla hacia Países Bajos y Bélgica. Estuvo condenado a trece años de prisión, pero solo estuvo recluido por seis años.
Por decisión judicial, en 2021, él obtuvo un beneficio penitenciario y logró salir en prelibertad, bajo el cumplimiento de medidas especiales como la presentación periódica.
Debía acudir de manera periódica ante la autoridad, aunque se presumía que en los registros alguien firmaba por él.
En un primer momento, en abril de 2023, el caso irregular fue denunciado por el exasambleísta y expresidenciable Fernando Villavicencio, quien fue asesinado en agosto de ese mismo año.
Según las investigaciones, Rexhepi, quien además era requerido internacionalmente, ya había salido del país por el puente Rumichaca el 7 de septiembre de 2022 con el uso de un documento de identidad falso.
En noviembre de 2023, autoridades de Turquía anunciaron la captura de Rexhepi en una operación que contó con el apoyo de autoridades italianas y albanesas en Estambul. Allí tenía un pasaporte colombiano que lo identificaba como Benjamín Omar Pérez García.
Dritan Rexhepi, narco que estuvo preso en Ecuador, fue capturado en Turquía.
En ese entonces, Turquía informó que Rexhepi había sido procesado por “homicidio intencional”, drogas y secuestro por autoridades judiciales. Por esos casos, estaba vigente una notificación roja de la Interpol para procesos de extradición a Italia y a su país de origen.
Este lunes, 21 de septiembre, el ministro del Interior, John Reimberg, anunció la desarticulación de la red que supuestamente habría facilitado la presentación de certificados médicos para justificar que el albanés cumplía con sus presentaciones en el sistema judicial ecuatoriano.
Ocho meses de investigación permitieron dar con los sospechosos en este delito. Se trata de siete médicos del ministerio del ramo y un funcionario del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI).
Para aparentar el cumplimiento de sus presentaciones en el país, la estructura también habría empleado documentos fraudulentos, firmas falsas, certificados médicos irregulares y registros falsos de asistencia.
En el sistema judicial ecuatoriano seguían registrándose a su nombre presentaciones con el SNAI y certificados médicos. Incluso se empleaba una huella dactilar suya reproducida mediante un guante de látex para simular el cumplimiento de asistir ante la autoridad competente, dijo el ministro del Interior, en rueda de prensa.
“Como lo hemos dicho, aquí caen todos, cuello blanco o no; no hay impunidad, todo siempre es cuestión de tiempo”, expresó el ministro.
A partir de 2010, el país ha tenido algunos episodios que evidencian la presencia de extranjeros albaneses, algunos de estos señalados de integrar redes narco.
En noviembre de 2020, el ciudadano Adriatik Tresa, de 45 años, fue asesinado en la sala de su vivienda en una urbanización de La Aurora.
En mayo de 2013, él había sido detenido como parte de una investigación de la muerte del periodista Fausto Valdiviezo y además era parte de una investigación por narcotráfico. Asimismo, había estado preso por tenencia y porte de armas, pero fue sobreseído.
En enero de 2022, el albanés Dashi Ergys fue asesinado en Guayaquil. Además, el 22 de enero de 2022, el ciudadano Dashi Ergys fue acribillado en el interior de un restaurante de la avenida Joaquín Orrantía, en el norte de Guayaquil. El sujeto fue señalado como uno de los cabecillas de una banda originaria de Albania y dedicada al narcotráfico.
Dritan Gjika, otro albanés, también tiene procesos abiertos en el país por lavado de activos y delincuencia organizada. El Gobierno de Ecuador lo ubicó como cabecilla de una organización criminal que operaba entre Ecuador y España para el envío de droga a gran escala.
En el denominado caso León de Troya, que luego se unificó en el caso Encuentro, se reveló que Dritan Gjika mantuvo relaciones empresariales con Rubén Cherres, pues fundaron al menos trece empresas, algunas vinculadas a constructoras e inmobiliarias.
Las pesquisas policiales supuestamente evidenciaron reuniones y conversaciones con Cherres, quien fue asesinado en 2023, y Dritan Gjika; este último no fue procesado. (I)